Destierro stars
Somos prostitutas de la vida. Y dígame, quién no...
Somos prostitutas de la vida. Y dígame, quién no...
«Eso ya no le pasa a mi generación», me decía hace poco un amigo artista,
El homenaje al premio Nobel de Literatura incluyó la develación de un busto y una exposición.
La batalla se inicia y quien pierde es el sueño, la noche, la cama.
Me temo que esta Guatemala seguirá desangrándose...
Se fue al México de Pedro Infante, encomendado a la Virgen de Guadalupe.
Me encuentro sumergido entre las sombras de cada pliegue de tu cuerpo.
Te comprendo. Aquella coraza se hizo más fuerte, más gruesa y casi impenetrable.
Las luces se apagan, el vidrio se empaña y tu mirada se pierde en el horizonte que marca el mutismo de la noche cargada de agua.
Somos más seres que humanos. Una partida de hienas devorándonos.
Se mira en el espejo, tiene barba, ojeras, el pelo revuelto, el aliento de mil noches de café. Es un asco.
Volteo las páginas de los diarios y la herida se hace mucho más grande, profunda, como hecha por una daga que atraviesa mi ser.
De pequeño a X le gustaba pasar los fines de semana con su abuelo.
Era de noche cuando el hombre manejaba por la carretera.

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