Arjona... stars
Se fue al México de Pedro Infante, encomendado a la Virgen de Guadalupe.
Se fue al México de Pedro Infante, encomendado a la Virgen de Guadalupe.
Me encuentro sumergido entre las sombras de cada pliegue de tu cuerpo.
Te comprendo. Aquella coraza se hizo más fuerte, más gruesa y casi impenetrable.
Las luces se apagan, el vidrio se empaña y tu mirada se pierde en el horizonte que marca el mutismo de la noche cargada de agua.
Somos más seres que humanos. Una partida de hienas devorándonos.
Se mira en el espejo, tiene barba, ojeras, el pelo revuelto, el aliento de mil noches de café. Es un asco.
Volteo las páginas de los diarios y la herida se hace mucho más grande, profunda, como hecha por una daga que atraviesa mi ser.
De pequeño a X le gustaba pasar los fines de semana con su abuelo.
Era de noche cuando el hombre manejaba por la carretera.
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No había manera de que supiera cuánto tiempo llevaba tirado en el suelo.
Mientras más joven te crees más viejo te pones. Y mientras más vivo te ves, menos tiempo te queda.
La cabeza que reposa en la mesa, si se le pone un poco de cuidado, da la impresión de seguir en shock.
Tejiste una tela de araña que nos sigue carcomiendo la existencia.

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