Fe prestada

Fe prestada: conversación con una sobrina de nueve años sobre lo falso y lo verdadero |

Ayer estuve hablando con mi sobrina Silvia. Tiene nueve años y va en tercero primaria. Es una niña despierta, muy viva. Dice lo que piensa sin rodeos y sin esa ansiedad de quedar bien que uno aprende con los años.

Me gusta conversar con ella. A su edad las cosas todavía no están llenas de doble fondo. Las opiniones salen más limpias. Le pregunté qué es lo que más mal le cae de alguien. Se quedó pensando apenas unos segundos y dijo que le molestan las bromas que no son graciosas y que solo disfruta quien las hace. Me llamó la atención su manera tan precisa de definir eso. No habló de maldad ni de groserías. Habló de esa incomodidad que se siente cuando alguien se ríe solo y espera que los demás celebren algo que en realidad excluye.

Después le pregunté si ella le caía mal a alguien. Me respondió que seguramente sí, que eso es normal. No intentó defenderse ni hacerse la víctima. Lo dijo como quien acepta una regla básica del mundo: no todos te van a querer y tampoco pasa nada. Me quedé pensando en lo mucho que nos cuesta a los adultos aceptar eso sin explicarnos de más.

En algún momento le dije que lo que yo detesto es la gente presumida. Me contó que tiene una compañera que le cae mal porque actúa como si fuera mayor. Se viste y habla de una forma que a ella le parece exagerada. No le molesta la ropa ni que quiera crecer rápido. Lo que le incomoda es sentir que todo está forzado, como si hubiera un esfuerzo constante por parecer algo distinto. Me sorprendió que pudiera percibir eso con tanta claridad.
Mientras la escuchaba pensé que Silvia se parece mucho a mi madre. Hay gestos, tonos, incluso silencios que me la recuerdan. No es algo que pueda explicar bien. Simplemente está ahí. A veces la veo fruncir el ceño cuando algo no le parece justo y siento que el tiempo hace círculos.

Más tarde le enseñé el diseño que hice para mi libro. Lo miró con atención, sin entusiasmo exagerado. Lo sostuvo entre las manos como si estuviera evaluando algo importante. Después dijo: “Tío, siento que este libro va a ser muy importante y famoso”. Lo dijo tranquila. Sin risa. Sin ironía.

Me quedé callado un momento. Me hizo feliz escucharla, claro. Pero lo que más me movió fue la confianza con la que lo afirmó. No estaba tratando de animarme. Realmente lo creía. Pensé, casi como un reflejo: más vale, porque no va a haber otro.

No sé qué vaya a pasar con ese libro. La verdad es que uno nunca sabe. Lo que sí sé es que quiero que mis sobrinas estén conmigo el día de la presentación. No por protocolo ni por fotografía. Quiero que estén porque forman parte de este tiempo de mi vida. Porque mientras yo escribía, ellas crecían. Y ahora una de ellas me mira con una fe que no he pedido pero que siento que debo cuidar.

Hay algo en la mirada de los niños que obliga a uno a ordenarse. Ellos detectan rápido cuando algo es fingido. Tal vez por eso me afectó tanto su comentario. Viniendo de alguien que detesta la presunción y las bromas vacías, su confianza no se siente ligera. Tiene peso.

Este será el último libro de poesía que publique. Eso lo tengo decidido. No lo digo con dramatismo, simplemente es así. Y quizá por eso la conversación de ayer se me quedó dando vueltas. Más por lo que ya pasó adentro que por lo que pueda pasar afuera. Una niña de nueve años creyó en algo hecho por su tío, sin cálculo y sin sospecha.

A veces eso basta.

Última modificación Lunes, 23 Febrero 2026 22:05
(8 Votos)

Deja un comentario

Asegúrate de ingresar todos los campos marcados con un asterisco (*). No se permite el ingreso de HTML.

  1. Lo más comentado
  2. Tendencias

Horóscopo (18/2-4/03): Bestias de terrap…

Francis Drake Bestias de terraplanismo digital: Therians, cortina de humo y el cielo que baila | Francis Drake

Por Francis Drake

El J-pop y su expansión global: del city…

Diferencia entre J-pop y K-pop, AKB48 sistema idol, Kyary Pamyu Pamyu Harajuku, YOASOBI openings anime, city pop nostalgia.

Por Danilo Ramírez

Voracidad y Piel: dos poemas de Rubén Fl…

poesía de denuncia política, poema erótico latinoamericano, crítica a jueces y netcenter, cuerpo femenino en la poesía, inquisición siglo XXI.

Por Rubén Flores

Tarde, pues

Tarde, pues: Therians, la mordida en Montevideo y los verdaderos animales en San José Pinula

Por Eddy Roma

next
prev