Ángel Alvarez

DON ARREGLATODO Y MÁS…

 

 

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Nadie sabe su nombre de pila, pero en el sector se le conoce como don German, en alusión al personaje de televisión de terror. Es alto, fuerte y camina balanceándose de un lado a otro con su gran caja de herramientas. 

Ahí lleva de todo: herramientas de plomería, albañilería, fontanería, mecánica automotriz, aires acondicionados y paneles solares, con su compartimiento para repuestos nuevos y usados dependiendo de cuales quiere el cliente. 

También incluye desde un tornillo hasta sets completos de herramientas quirúrgicas, ya que jura que todo le sirve. En su casa tiene botes de metal llenos de pequeñas piezas que le servirán en una futura reparación, aunque según su esposa sólo pura basura guarda ahí. 

Las amas de casa y los señores trabajadores que nunca tienen tiempo para reparar cosas aclaman a don German; los niños del vecindario ven la salvación cuando don German llega con su famosa caja llena de herramientas para solucionar el problema en el baño o el comedor. No importa qué tan difícil esté la situación, él sabe repararlo todo. Lleva repuestos originales, según ofrece y les da tres días de garantía. Si se llegara a arruinar es culpa de lo antiguo de la instalación o del mal trabajo que hizo el anterior instalador.

A don German no le falla el pulso, no se le descompone nada y llega en menos de 15 minutos después de colgar la alerta de servicio en su app, ya que vive en el sector. De seguro lo arreglará, pero antes le dará el presupuesto que incluye mano de obra, repuestos y un vaso de coca cola bien helada para el cansancio. Eso sí: sin factura ni recibo contable, sólo su palabra que vale por garantía y su presencia en el barrio.

Toda reparación tiene garantizada media hora de charla amena, chistes y chismes con las últimas novedades de los vecinos de la casa de enfrente.

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