No somos ranas 

 La cobardía de adaptarse al desastre: por qué merecemos la olla donde nos cocinan.

El síndrome de la rana hervida es una analogía que solemos mencionar cuando vemos que existe un problema, pero que se desarrolla tan lentamente que no se hace nada. Va de forma a veces tan imperceptible que da espacio a la discusión antes que a la acción. Sus daños o consecuencias se dan tan lento que muchas veces permite que quienes lo sufren se vayan acomodando o que simplemente no perciban el problema hasta que es tarde, porque han ido adaptándose a las circunstancias poco a poco1

Como nosotros. 

La premisa es que si pones una rana en una olla de agua caliente esta saltará de inmediato como una reacción natural al sentir el calor del agua que le quema. Pero si la pones en agua tibia se quedará allí disfrutando su baño sin importar si subes poco a poco la temperatura, esta estará en su pequeño estanque metálico adaptándose al calor hasta que sea muy tarde para tomar acción. 

Y la rana muere. 

Sopa de rana. 

Esto claro es ficción, aquí nadie está hirviendo ranas. 

Y nosotros no somos ranas, somos humanos, y los humanos somos plásticos (no me refiero al material), una maravilla nuestra es que tenemos una gran capacidad de adaptabilidad, de plasticidad, que nos permite sobrevivir a muchísimas y variables circunstancias, nieve, calor, altura, humedad, lluvia, guerra, tranquilidad, carencia, abundancia, y así se puede seguir. 

Y como no somos ranas, pero sí humanos, ellas no tienen a políticos diciéndoles que todo está bien, que ni está tan caliente el agua, que mal agradecido, que no se queje que al menos hay agua. Ni a poderes económicos cobrando por salir de la olla, o por bajarle el calor un rato, oferta 10 grados centígrados menos al 50% de descuento2

Las ranas no se organizan para salir de la olla y apagar la hornilla. Y al parecer nosotros tampoco. 

Estamos cansados, fundidos de tanta tragedia, de tanto desastre que esperamos milagros y pedimos que sí se haga, pero que lo haga otro. 

Yo también quisiera que fuera así.

Que amaneciera todo bien.

Pero así no funciona la cosa3

Lo bueno es que como no somos ranas, pero sí humanos podemos apagar el fuego porque tenemos manos. 

1Un buen ejemplo es la crisis climática.

2Aplica solo para las ranas de la olla verde.

3Sorry.

 

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