INTENSIDAD...

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INTENSIDAD...

Es una imagen repetida. Movimientos contrarios, de dos que se hacen uno.

Tu mirada en la mía y mis labios en los tuyos. Arriba, abajo. Plenitud. Ocaso. Melancolía. Frenesí. La vida eterna en un momento que no será igual, quizá similar, pero no igual.

Sacudimos nuestras realidades con la del otro. Complemento y rompecabezas sin algunas piezas. 

Somos el otro sin serlo del todo. Un baile extraño, pero con la melodía adecuada para que seamos como delfines bailando con el mar. 

Nuestros labios, de pronto. Nuestras manos, a veces. Las ansias, siempre. La piel encendida, las formas unidas, los gestos en éxtasis. 

Me abrazas sin usar las manos, y yo, prisionero de ti, de todo, hasta de la vida, de donde un día cumpliré la condena y saldré del recinto en el que he estado. Como todos. 

 

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TORMENTA...

Caminas, vas y vienes. Hablas, ves, sonríes. Me cautivas, me enloqueces, me elevas, me consumes.

Tu cabello, como sea, me encanta. Esos zapatos, tu ropa, tus ojos. 

Estás cuando no estás y eres solo un pensamiento de mil formas, desde las más sutiles hasta las más excitantes. Provocas, causas, seduces. 

Te reproduzco como ese CD que siempre me gustó. Te deseo como el fuego al combustible. Así funciona mi yo y el tuyo. 

Tu cuello aderezado con mis besos. Mariposas en ambos sentidos. 

Eres y creo que nunca dejarás de ser. Poema sin punto final, mío, solo mío, sin que eso implique posesión ciega y testaruda. 

Hermosa, bella, sexi, erótica. Hembra ardiente. 

 

Última modificación Martes, 22 Abril 2025 14:42
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