Descaro y Acuerdo: dos poemas sobre la traición al país y al amor
El banquete de los hambrientos, James Ensor

Descaro y Acuerdo: dos poemas sobre la traición al país y al amor

...

DESCARO…

Se lanzó a la cama y se hundió en ella como dentro de una piscina en la que el fondo era inalcanzable.

Se fue de viaje a un lugar lejano. Penas, dolores, insatisfacciones, derrotas, se quedaron perdidas en el sueño del cansancio del devenir.

Aún le quedaba algo de conciencia. Sabía que había votado contra lo que era correcto, pero la plata que le dieron para ayudar a boicotear al principal candidato era tal que ya no tendría que trabajar, al menos, no por unos cuantos años.

El país se iba al despeñadero y él contribuía. No era nada nuevo, no podía despreciar este suculento premio por acuerpar una decisión, aunque esta fuera perversa.

La orden había llegado de muy arriba. Chacales en el uso de los recursos legales, narrativa para seguir polarizando a la nación, sometiéndola a la impunidad y abriendo de par en par las puertas a la corrupción.

Durmió cerca de 12 horas. La resaca de esa determinación la sentía con un sabor a cobre en la boca, pero pensaba que ya había resuelto su futuro. Ahora solo quedaba seguir fingiendo que era pulcro, que era incorruptible, apegado a las leyes. Pensando en cómo convertir su esencia en algo que le brindara, ahora no solo dinero, sino poder. 

Aunque el país estuviera yéndose a la mierda.

 

0-0-0

ACUERDO…

Firmaron, se miraron y soñaron con ser felices.

Se miraron. No fueron felices. Ya no soñaron.


La vida se les fue tan rápido que no les alcanzó a cumplir lo que firmaron.

Se tomaron de las manos. Bailaron, volaron, se miraron.


Uno antes, el otro, después. No se fueron juntos. Se tomaron las manos por última vez.

Sellaron las tumbas. Acabaron los sueños. Todo y nada. 

 

(0 Votos)

Deja un comentario

Asegúrate de ingresar todos los campos marcados con un asterisco (*). No se permite el ingreso de HTML.

  1. Lo más comentado
  2. Tendencias

Tenemos lo que creemos merecer

Tenemos lo que creemos merecer: la vara en el centro de la tierra | Ana Luisa Arévalo

Por Ana Luisa Arévalo.

Dorohedoro te obliga a sobrevivir su mun…

Dorohedoro no explica su mundo, te obliga a sobrevivirlo | Crítica de anime.

Por Gabriel Arana Fuentes

Don Perfecto (Lic. Poloc)

Don Perfecto (Lic. Poloc): la casa impecable, la lista negra y la huida en pijama | Ángel Alvarez

Por Angel Alvarez

No le crean a Aristóteles. 

No le crean a Aristóteles: la insurgencia filosófica en la USAC del siglo XVIII | Ana Luisa Arévalo

Por Ana Luisa Arévalo

next
prev