Cóctel de carne

...

Su cuerpo aún permanecía hermoso, delicado. Un manjar servido, listo para ser devorado en ese estrecho espacio de madera. Sé que algunas veces, ellos tardan en llegar. Pero en cuanto supieron cómo era, no perdieron ni un segundo. No iban a dejar intacto ni un centímetro de su figura.

Al menos eso es lo que me han contado.

Conmigo no es así, yo me pregunto ¿Porque he tenido tan mala suerte? Seguramente no me encuentran tan suculento. Es una pena ver la mitad de mi cuerpo aún sin consumir.

Solo son preguntas sobre la muerte y la conclusión de que solo somos un cóctel de carne para gusanos.

(1 Vote)

Deja un comentario

Asegúrate de ingresar todos los campos marcados con un asterisco (*). No se permite el ingreso de HTML.

  1. Lo más comentado
  2. Tendencias

Entrevista con Amilcar Montejo

0

Por Gabriel Arana Fuentes

De túmulo en túmulo

0

Por Ana Luisa Arévalo

Los pedazos rotos

0

Por Eduardo Villalobos

MEMORIA (2)...

0

Por Rubén Flores

Las madres y sus Hijos

Ni sumisas, ni felices: La farsa histórica del estofado y los barbitúricos

Por Ana Luisa Arevalo

Defensa de la crítica

  Elogio del uno y medio: Por qué el arte correcto nos está matando de tedio.

Por Walter González

Midnight Cowboy sigue vigente: Nueva Yor…

El sueño americano es una enfermedad terminal: 57 años de Midnight Cowboy

Por Gabriel Arana Fuentes

next
prev