GOLPE
Intervención IA de Dánae, obra de Gustav Klimt

GOLPE

...


GOLPE...

Tus ojos se humedecieron al recibir la noticia.
No podías dar crédito a lo que te acababan de decir.

Soltaste un suspiro.
No era de alivio, sino de amargura.
Viste hacia los lados y tu mirada no sabía dónde posarse.
Querías respuestas a tantas preguntas que aparecieron como goterones de aguacero.

Un afluente de tristeza te arrastró.
No era para menos.
El golpe fue terrible, pero aún falta y lo sabemos.
Aún no concluye el efecto, como la estela de un cometa.

Sé que estás luchando por dentro para no derrumbarte.
Que los miedos, aunque no los evidencias están ahí, acechando para escapar y atormentarte aún más.

Piensas.
Un huracán de sentimientos encontrados te devora.
Elevas la mirada y buscas refugio en un ser superior.

Quieres que todo sea un sueño, un mal sueño, pero es la inclemente realidad de la vida, la que a todos nos alcanza tarde o temprano.

Ese golpe que la vida sabe que llegará y que nos tiene que dar sí o sí.




IMAGEN...


Estás ahí, intermitente.
Asociada a fragmentos de tiempo.
Te imagino, diosa, mágica, intensa.

Imagino besando tu cuello.
Sintiendo cómo te estremeces, conociendo tus reacciones a mi labios en tu piel.

Cierras las ojos y te dejas llevar.
Sientes mis manos recorriendo tus brazos.
Tu piel se eriza y me pides más de esos pequeños y húmedos besos.
No quieres que me detenga.

Te pegas más y más a mí.
Tus piernas tiemblan, tus pechos se erigen y muestran en todo su esplendor las sensaciones que experimentas como si de toques eléctricos se tratara.

Separas las piernas.
Me provocas mucho más.
Quieres sentirme, pleno, vigoroso, arrasando contigo en un choque de pasión y lujuria.

Tu corazón late a mil por hora.
Y yo, tras de ti.
Haciendo lo que deseaba,
y lo que tú también deseas.

Última modificación Jueves, 24 Octubre 2024 14:47
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