AMALGAMA…

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AMALGAMA…

Noches de intensidad. La soledad por fin en un ambiente lleno de pantallas y ruidos humanos.

En dos extremos dos seres viéndose sintiéndose imaginándose mutuamente. No así aturdidos por el trajín del día siguiente. No así no.

Imaginándose plenos sin límites ni frenos. En una faena de gestos monosílabos y besos.

Si besos. De todo tipo. En todas partes. Saciando los deseos las ansias la necesidad de uno por el otro.

Boca de terciopelo labios suaves y dulces. Cabello hacia un lado y las manos construyendo emociones al máximo.

Locura pasión amor lujuria. Todo en minutos. Minutos inolvidables caricias indelebles. Miradas eternas.

El encaje superior suelto y esas majestuosas cimas en todo su esplendor; el cierre abajo y el frenesí de una boca haciendo de las suyas.

Y en la mente repetir una y otra y otra y otra vez la escena las ansias las ganas. Todo.

 

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IRONÍAS…

Te esfuerzas te exiges das no solo tiempo de más sino casi la vida la salud. Otros los que nunca faltan a medio gas con excusas para todo para fallar se pintan. 

Los recortes de siempre. Saliste elegido. Viene el discurso que se vieron forzados que esto que lo otro que sí que no… 

Te dan la puñalada. Lo normal. Y la vida sigue y hay que retomar caminar avanzar lamerse las heridas que pudieron generarse y levantarse.

De esto se trata la vida. A veces perdés más y otras veces con salir empatado te sentís aliviado.

Los triunfos son efímeros en todo sentido. 

Toca sacar pecho; caminando se hace camino. 



 

 

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