SIEMPRE...

...

VIDA...

Entre derrotas y triunfos, más las primeras que los segundos, estos, cada vez que se dieron, supieron a gloria, a plenitud, a alcanzar la inmensidad, la eternidad, pese a esta mortalidad inherente.

En los triunfos siempre muchos. Repartidos en apoyo y en aprovechados. En las derrotas; sólo los incondicionales. 

Cada segundo una historia, un recuerdo, para bien o para mal, ladrillos de esta edificación que todos construimos en nuestro devenir existencial.

Están en estos pensamientos, los que estamos, los que aún somos, y aquellos que se fueron, que se adelantaron, que en la nostalgia creemos nos esperan en algún lugar.

Dejamos grises, blancos y negros. Dejamos sinsabores y miel. No todo es perfecto. Nos creemos ser infalibles, pero cada paso es prueba y error. 

Amor, desamor, olvido, ausencia, conquistas y abandonos. Así vamos escribiendo la historia en nuestro libro. 

 

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SIEMPRE...

Tu mirada en la mía. Yo en tu regazo, lo imagino. Tus brazos un manantial de amor y cuidados. 

Tus manos fuertes, tu responsabilidad sin escalas, ese inquebrantable espíritu del que nunca vi flaquezas, insatisfacción o frustraciones, porque nunca fui testigo de ellas o nunca las dejaste aflorar.

Recuerdo los paseos al zoo, a Xela, tierra fecunda que los vio nacer, de la que decidieron partir para forjarse otro destino.

Dos en uno, forjadores de cuatro, fortaleza emocional, disciplina, amor y riendas. Todo en equilibrio, todo con sus mejores intenciones, porque en la vida, quiénes más con esa predisposición a no vernos perdidos.

Sembradores de oportunidades a partir de su entrega y amor infinito. Hoy, en estas líneas, apenas un bosquejo de eso que me dejaron, que nos dejaron. 

Hoy, con estas líneas que nunca leerán (aunque en su momento se los expresé), los plasmo a ambos, evidencio lo que significan y los recuerdo.

A sus tumbas solo he ido un par de veces, pero sé que no están ahí, y aunque sus cuerpos hayan sido enterrados, me aferro a la idea de que están acá, conmigo, que ellos son yo, y que yo llevo su esencia.

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