ESCLAVO

...

Vi tus ojos y cedí.
Quedé petrificado en el paisaje de tu mirada café.
Fue descubrir tu esencia tan solo con perderme en ese par de perlas mágicas.

Me quedé en ellos, recostado sobre mi mano, observándote, pensando, imaginando.

Y cuando sonreíste, cuando me sonreíste, fue aún mayor el colapso de mi tranquilidad.

Luego, como si de una dulce tortura se tratara, soltaste tu cabello y ese manto de mil fibras color negro cubrieron tus hombros, y yo, maravillado.

Hipnotizado.

Volteaste y tu silueta fue una postal fantástica, casi irreal.
Diste unos pasos alejándote de mí, y el péndulo de tus movimientos me dejó helado.

Te vi sin que te dieras cuenta, no quería ser tan evidente...


LOCURA

Tus labios se posaron sobre mi piel y tatuaron la pasión en ella.
Cada centímetro de mí quedó pleno de tu entrega y de éxtasis.

Formamos mil figuras llenas de intensidad y el placer alcanzó niveles indescriptibles.

Tus formas de hembra se fundieron con las mías.
Ternura, amor, placer, eternidad, todo en esta batalla.

Besé tus labios, tus hombros, tu ser entero.
No quedó nada de ti sin que mis labios lo probaran.

Tus ojos cerrados, tus manos crispadas, tu cuerpo experimentando sensaciones como ríos de electricidad.

Me encanta saberte así, sentirte así.
Crear esas postales aderezadas con el sudor de la fusión de nuestros cuerpos.

Te abrazo, me abrazas.

Es el cielo en una cama.

Última modificación Jueves, 24 Octubre 2024 14:02
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