FUSIÓN...
Intervención IA de La isla de los muertos, pintura de Arnold Böcklin, tercera versión (1883)

FUSIÓN...

...

Chapoteaba la luna en tu ombligo y miles de estrellas bailaban a su alrededor, mientras yo trataba de dejarte plasmada en un lienzo blanco, a punta de lápiz.

Chapoteaba la luna en tu ombligo y miles de estrellas iluminaban esos dos luceritos de tu mirada, mientras yo acariciaba esa autopista ondulada de miles de carriles que nace en tu cabeza y tiene fin sobre tus hombros.

Chapoteaba la luna en tu ombligo, me hizo un guiño y me invitó. Las estrellas me iluminaron junto a tu sonrisa y nos quedamos un momento en silencio. 

El lápiz se convirtió en mis dedos y ellos comenzaron a delinear la muralla china que replican tu piel desnuda y tu cuerpo.

Hice trazos delicados, la luna se elevó y con ella, las estrellas que se colgaron del cielo, tomaron de las manos y giraron a nuestro alrededor como un ritual eterno.

Mis manos apretaron las tuyas y nos perdimos en la inmensidad de nuestra mortalidad. 

0-0-0

OLVIDO...

Te pensaba todo el tiempo. Huésped en mi mente sin fecha de caducidad. Me encantaba tenerte ahí, clavada en todo.

Cada detalle tuyo era mío. Y tú, mía, sin que fuera sinónimo de propiedad. Mía, sin el significado de posesión. Mía, sin obsesión.

Eras como una utopía que me alimentaba el alma, la vida, el pensamiento.

Enredado en tu esencia. Fuerte, inteligente, fantástica, frenética, intensa, apasionada, amorosa, sexi, erótica.

Te soñaba aún despierto. Te pensaba aún dormido. Te pensaba cada tantos segundos. 

Me sentía pleno solo con eso. No requería más que tu imagen adormeciendo mi ser, cautivándolo, acompañándolo, enloqueciéndolo.

Hasta que un día desperté sin memoria, sin ideas, sin tu imagen plena en mi cabeza. Te habías marchado. Un día olvidaré todo, y solo me conformo con saber que, de cuando en vez, llegarás a posarte sobre mis hombros, como un ave que revoletea con el único afán de hacerme sentir vivo.

(1 Vote)

Deja un comentario

Asegúrate de ingresar todos los campos marcados con un asterisco (*). No se permite el ingreso de HTML.

  1. Lo más comentado
  2. Tendencias

Sentencia de un blasfemo feliz

0

Por Gabriel Arana Fuentes

Parque

0

Por Álvaro Sánchez

Tenemos lo que creemos merecer

Tenemos lo que creemos merecer: la vara en el centro de la tierra | Ana Luisa Arévalo

Por Ana Luisa Arévalo.

Dorohedoro te obliga a sobrevivir su mun…

Dorohedoro no explica su mundo, te obliga a sobrevivirlo | Crítica de anime.

Por Gabriel Arana Fuentes

Don Perfecto (Lic. Poloc)

Don Perfecto (Lic. Poloc): la casa impecable, la lista negra y la huida en pijama | Ángel Alvarez

Por Angel Alvarez

No le crean a Aristóteles. 

No le crean a Aristóteles: la insurgencia filosófica en la USAC del siglo XVIII | Ana Luisa Arévalo

Por Ana Luisa Arévalo

next
prev