LIBROS...
Iterpretación en IA de «El Bibliotecario» de Giuseppe Arcimboldo, 1566

LIBROS...

El aroma a páginas añejadas, miles de historias que imaginamos y nos trasladan a sitios que quizá nunca podremos visitar.

¿QUÉ ESCUCHAMOS?

Pum, pum, pum, pum, aaahhh, eeeh, aeoaoaoaoaoa, el calol de cuelpo, aaaaaoooohh, pum, pum, pum, pum. ¡Flou!

La estupidez convertida en ritmo pegajoso, la misoginia al máximo convertida en pseudo poema, el descaro perverso en lugar de pasión, y el placer en vulgaridad.

De ida y vuelta. Mujer u hombre en plena involución. Que me la lavo para que me la pongas, dicen alguna letras y todo el mundo aplaude, bueno, el tercer mundo y otros países de habla hispana.

Agáchate para que te entre mejor mi arma... Pum, pum, pum, pum, eso dicen algunas letras que se descifran, porque las palabras son indescriptibles, frases lanzadas como en el fondo del mar.

El erotismo llevado al plano más básico, quizá como los cavernícolas y eso los hace a ellos más sexis y a ellas más liberadas.

Y todo el mundo festeja esas formas, les dan premios y nos agobian con la saturación del sonido pegajoso; el pum, pum, pum. El flow, sí, así se escribe. Lo cantan o replican en todo caso esos sonidos ininteligibles, estar a la moda aunque esta sea lo que es.

¿Qué escuchamos? Unos a fuerza, otros porque así son parte de esas nuevas tribus. ¡Pum, pum, pum!


LIBROS...

El aroma a páginas añejadas, miles de historias que imaginamos y nos trasladan a sitios que quizá nunca podremos visitar.

Amor, desamor, superación, religión, guerras, pasiones, fantasía, ilusión, poder, infamia, vidas, conocimiento, ficción, tragedia, terror, emoción, historia, predicciones, educación, filosofía.

El mundo en letras, en párrafos, páginas, capítulos. Títulos que nos embrujan, que nos despiertan. Unos nos cautivan más, otros menos, pero el placer por el placer es leer, abrir el ejemplar, y lanzarse a la aventura.

En el camino, claro, como todo en la vida, es cuesta arriba, aún más cuando se inicia en este maratón que es este gusto por ver más allá de nuestras fronteras mentales y físicas.

¡Cuánto nos hace falta! Hoy esas páginas abiertas de par en par han cedido un poco a los libros virtuales, que solo requieren mover el pulgar hacia arriba para avanzar, pero nada comparado con llevar esa historia entre las manos y extenderla en ellas para sentir la magia.

Última modificación Viernes, 09 Febrero 2024 13:51
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